miércoles, 5 de diciembre de 2012

Forcaya 2011, el último vino de Rafa Cambra

Forcaya 2011 es el nuevo vino elaborado por Rafa Cambra. Es un vino joven elaborado con Forcallat, una variedad autóctona valenciana que actualmente está prácticamente extinguida. Las uvas proceden de una parcela situada en Fontanars, con viñas de unos 50 años de edad, uvas muy adaptadas al territorio y con unos rendimientos muy bajos.

La Forcallat es una planta de ciclo largo, que produce vinos de poca intensidad de color y con una graduación baja en comparación con otras variedades autóctonas como por ejemplo la Monastrell. La Forcallat fue una variedad muy extendida a principios del siglo XX, pero que en las últimas decadas ha sido sustituida por varidades foraneas. En 1975 en la Comunidad Valenciana habian cultivadas 958 hectareas de Forcalla y en 2005 solo quedaban 128 hectareas.

Durante la elaboración el mosto fermenta en barricas de roble abiertas, posteriormente realiza la fermentación malolactica en depósitos de acero inoxidable. Forcalla 2011 es un vino de capa media y que debido a las particularidades de la uva y a su elaboración, está más próximo a los vinos de carácter atlánticos que a los vinos mediterráneos y más cálidos que se elaboran en la zona.


De esta primera experiencia tan solo se han elaborado 600 botellas, pero según Rafa, dadas las nuevas condiciones clímaticas que se estan produciendo, la Forcallat es una variedad que puede tener un futuro prometedor.

Con este proyecto, Rafa Cambra pretende comenzar un camino que le llevará a recuperar otras variedades de uva en peligro de extinción diferenciándose, más aún si cabe, del resto de productores de su zona.

3 comentarios:

  1. Me parece genial la propuesta de Rafa, será cuestion de seguir la evolución de este proyecto para ver si realmente merece la pena el esfuerzo. De momento un 10 para Rafa Cambra y su proyecto

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  2. Si Javier, la recuperación de variedades tradicionales, para elaborar vinos diferentes, seguro que merece la pena el esfuerzo.

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  3. No lo he probado, pero me parece bueno el recuperar viñedos autóctonos de la tierra para seguir con la tradición.
    Soy de los que piensan que la imaginación y el buen hacer son las herramientas para conseguir un buen vino, pero también te das cuenta que todo son ciclos de modas, ahora estamos con el bum de la garnacha, anteriormente fue tempranillo, cabernet y etc. Uvas con mucha producción y que dan buenos resultados, pero entiendo que halla gente que no quiera arriesgarse.
    Te apoyo en todo y deseo que lo consigas pienso y es mi criterio, que no es el único, que si realizamos el proceso al revés, se conseguiría una integración mucho mas redonda del caldo, que fermentara en acero y después criarlo en madera si pudiera ser Limosín, se que son caras las barricas pero los resultados son espectaculares.

    Perdona si me metí donde no me llaman, pero es mi parecer, repito lo dicho suerte y al toro.

    Vicente Sagunt

    Sumiller


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